Tan Poca Vida de Hanya Yanagihara

¡Hola, de nuevo, mis queridos lectores! Hoy les traigo la reseña de un libro muy popular, que pensé que nunca leería, pero si lo hice y fue la experiencia más deprimente de mi vida. Antes de comenzar quiero mencionarles que esta reseña habla de temas que pueden herir la sensibilidad como abuso físico y sexual, maltrato, abuso de menores y autolesiones. Favor de leer con precaución.

Asimismo, les dejo saber que actualmente estoy leyendo la copia adelantada de lo que será la novela debut de la autora J.T. Wong. El libro se llama "Ideal Lost", y es la primera entrega de una trilogía. 

Título: Tan Poca Vida

Autora: Hanya Yanagihara

Editorial: Penguin

Páginas: 1040

Reseña: 

Esta es la historia de cuatro amigos: JB, Malcom, Willen y Jude, a lo largo de varias décadas de su vida. Al menos, eso es lo que intentaba el libro, pero termina por enfocarse solo en dos y de ellos el más predominante es Jude St Francis. Seguimos a estos personajes desde sus años universitarios, a finales de sus veinte, hasta que son adultos de edad avanzada.

Casi no tenía nada para decir sobre la sinopsis del libro porque todo la novela es material para argumento. Me gustaría comenzar por decir que "Tan Poca Vida" es el libro más deprimente que he leído, aparte del más largo. Son 1,040 páginas de puro sufrimiento para el personaje principal. Aunque ya sabía que iba a ser dura la lectura, no dimensionaba que tan cruda y cruel era la historia. Ya luego de escuchar varias reseñas descubrí que esa era su intención. La autora quería crear un personaje que sufriera demasiado y no encontrara salida. No concuerdo con su propuesta, pero eso lo discutiremos más adelante. De igual forma, esta lectura no es para nada ligera pues toca temas muy sensibles como el abuso sexual, la pedofilia, el maltrato infantil, la prostitución, las autolesiones, el suicidio, entre muchos otros más. Así que les recomiendo leer toda la lista de "trigger warnings" antes de aventurarse con el libro, como también les advierto que es para mayores de 18 años. Igualmente, esta reseña puede que tenga más spoilers de lo usual porque hay muchos puntos que quiero discutir.

Como mencioné en la breve sinopis, la autora, Hanya Yanagihara, pretendía que este libro siguiera la vida de cuatro amigos que residen en Nueva York. No obstante, esa idea pasa a segundo plano debido a que después del primer 20% de la historia, todo lo que leeremos se centrará alrededor de Jude St Francis. Este es un chico muy inteligente y amable, al que todos quieren, pero pocos conocen. Jude no suele hablar de sí mismo, ni interactuar con otras personas fuera de JB, Malcom y Willem. Ni siquiera ellos, que son sus amigos, conocen su pasado. Aquí es cuando el lector comienza a intrigarse y crear teorías sobre la infancia de Jude, pero creo que si no te habías "spoileado" no acertarías todo lo que pronto descubrirás. Resulta que Jude es una persona que, desde que nació, nunca ha tenido una vida en paz. De bebé fue abandonado por sus padres y adoptado por los sacerdotes de un monasterio. Tras un incidente, en el que roba varias cosas del monasterio, la vida de Jude comienza un camino de muchos abusos y maltratos que lo llevan a odiarse a sí mismo y no creerse merecedor del amor de los demás.

Cuando empecé a leer el libro, pensé que estos temas me harían llorar, pues soy una persona sensible, pero terminé sintiendo rabia. Mi cerebro no podía procesar cómo esos sacerdotes pensaron que el castigo equivalente a un robo, era el abuso físico y sexual de un menor de edad. Ya mi cabeza daba vueltas, en esta parte, cuando conoces la historia con el hermano Luke y cómo vendía, a Jude, a otros hombres y fue de no creer. La vida de Jude continúa siendo una lleno de sucesos horrorosos que no paran tanto en el hogar donde lo ponen como al ser secuestrado. Entonces, por fin sale de ese ciclo, pero ya tiene 16 años, nunca fue un niño y esa sensación la arrastrará toda su vida. Eso lo vemos hasta en la forma en que está construido su personaje. Muchas veces, en el libro, se menciona cómo no pueden identificar a qué raza pertenece Jude, pero creo que lo que más señala la carencia de identidad, de Jude, fue el no poder explorar su sexualidad correctamente y definir su orientación sexual. 

En la novela, se menciona que sus amigos no sabían las preferencias sexuales de Jude. Muchos pensaban que podía ser homosexual y otros que era asexual. Él nunca mostró abiertamente ninguna inclinación hacia el tema. Al estar dentro de su mente, entendemos que, por su pasado, desarrolló aversión a las relaciones sexuales, así como enfermedades de transmisión sexual y disfunción erectil. Lamentablemente, este es un tema que nunca se trata y Jude va al son que lo lleva la vida. Ya de adulto tiene dos relaciones, ambas con hombres, pero nunca te da la impresión de que él perseguía tenerlas porque fueron sus parejas quienes iniciaron los acercamientos y él solo se dejó llevar. De hecho, hay un momento en el que Willem le pregunta siquiera si es homosexual o heterosexual y Jude no tiene respuesta. Él solo dice: "No tengo deseos de acostarme con una mujer". Ya dentro de su cabeza, lo escuchamos decir que como siempre se acostó con hombres, en su pasado, pues pensaba que era lo normal. Así, Yanagihara no solo crea un personaje con muchos traumas sin trabajar, sino que uno que no sabe qué es vivir, cómo hacerlo y quién es.

Es entonces, cuando vemos que el resultado es un Jude que normalizó muchos de los abusos que recibió y, por tanto, terminó en una relación abusiva. Cuando digo que esta historia me hizo hacer corajes, esta fue una de las partes en que mi cabeza iba a explotar. En una de esas veces que Willem está de viaje, por trabajo, Jude conoce a Caleb. Caleb muestra interés en Jude y este aunque no tenía la intención de perseguir algo romántico, se deja llevar por la idea de tener una relación como todos los demás. No obstante, Caleb no es el príncipe que te salva de la torre, sino que es el villano que te lanza a las fosas. La primera señal de que todo iría mal fue cuando Caleb mostró desprecio hacia las personas discapacitadas y se refirió a ellas como personas que se rinden ante la vida. Así, obliga a Jude a dejar su silla de ruedas. Luego, llegaron los golpes y los abusos sexuales, hasta que, por último, lo humilla y casi lo mata. Nunca se culpa a la víctima, pero mi mente no podía procesar cómo Jude le aguantaba todos los maltratos a Caleb, cuando meses antes había terminado su amistad, de una vida entera, con JB porque se burló de su forma de caminar. Esta parte me confundió porque lo sentí tan seguro de sus límites cuando se defendió ante JB, al quien nunca perdonó, pero a Caleb lo disculpó, lo protegió y hasta dijo que se merecía el maltrato. La verdad que esta fue de las partes más traumantes, crudas y difíciles de leer.

Eso me lleva a que Hanya Yanagihara, en entrevistas, ha mencionado que su intención con Jude era crear un personaje tan roto, que la salvación no fuera posible. ¿Lo logró? Sí, pero, ¿era necesario? No creo. Siento que ni los libros ni los autores tienen la responsabilidad total de llevar mensajes morales en sus historias, pero si sentí conflicto con el mensaje que ella quiso dar sobre que a veces hay personas tan dañadas que no pueden salvarse. En entrevista con "Electric Lit", Yanagira dice que propone mostrar que la psicología, al igual que cualquier otra rama de la salud no es infalible. Ella incluso compara a la psicología con la religión mientras dice que ambas "son escuelas de pensamiento que ofrecen consuelo y respuestas a las personas". Yanagihara va más allá y afirma no creer en la terapia y menciona que lo que más le molesta de ella es que ve la "vida" como la única respuesta. Estas ideas se ven plasmadas en el libro cuando, en ningún momento Jude busca ayuda psicológica y los demás personajes que, aunque no saben la historia completa, tienen conocimiento de que es un peligro para su vida, tampoco le dan tanto peso al tema. 

Cuando lo leía, entendía que a Jude se le haría difícil hablar de su pasado porque lo tendría que revivir y lo que él vivió fue una historia de horror. Luego, llegué a pensar que quizás lo que vivió con el doctor Traylor, uno de sus abusadores, lo llevó a desconfiar de la profesión porque Traylor era psiquiatra. No obstante, tras leer esta entrevista, me queda claro que esta decisión es parte de la agenda de Yanagihara para que creamos que Jude no tiene salvación. De hecho, se empeña tanto en que te creas ese mensaje, que no deja ni al lector ni a Jude respirar, y le manda trauma tras trauma. Esto hace que cuando al final, ocurre lo que todo el mundo considera inevitable, primero, no sientas más que alivio y segundo, que valides su decisión. Ella escribe de tal manera que te hace pensar que Jude no tiene más salida que la muerte. Así que, en cuanto a este tema, encuentro que la escritora está errada. La terapia funciona, es una ciencia comprobada. Quizás no salve a todos los que trata, pero si a la gran mayoría, y no estoy de acuerdo con la idea de que tenemos que resignarnos a que la "vida" no es siempre la solución.

Por otro lado, quiero resaltar al personaje de Willem, el cual me atrevo a decir que puede que sea uno de los favoritos de los lectores. Durante casi el 70% de la historia, Willem se presenta como un personaje noble, soñador y un amigo fiel que daría todo por Jude. Con estas cualidades hace que te enamores de él, pero una vez comienza a salir con Jude se te cae la venda de los ojos. Recuerdo que una de las partes más impactantes fue cuando Willem le pidió consejo a Andy, el doctor y amigo de Jude, sobre sus sentimientos. Andy le dejó en claro que estar con Jude no sería fácil, que él no podría hacer muchas cosas que para otros son normales o que le tomaría tiempo hacerlas. En ese momento, no me di cuenta, pero luego si, que Willem tomó una decisión apresurada. Ya cuando están más adentro en su relación de pareja, tenemos acceso a los pensamientos de Willem y lo que allí encontramos no fue bonito. Este admite que no pensó que su relación sería complicada y lo que me pareció más atroz fue que presentía que Jude tenía aversión a las relaciones sexuales y que por eso se autolesionaba con más frecuencia, pero se convenció de lo contrario. Es aquí cuando llegó mi segundo problema con Yanagihara porque me hizo pensar que idolatra el sexo en las relaciones.

Cuando Willem y Jude comienzan a salir, no hay mucho contacto físico, pues Willem sabe que, por alguna razón, a Jude no le gusta el sexo. No obstante, Jude se obsesiona con que si no tienen relaciones sexuales, Willem lo abandonará. Por tanto, da el paso para iniciar a tenerlas, pero nunca lo pasa bien. Siempre espera el momento en que acaben y se lastima después. Sin conocer lo que ya les dije de Willem, pensaba que este le entendería, a Jude, si le contaba que no puede tenerlas porque lo pasa fatal. No obstante, la escritora procede a arruinar al personaje, haciendo que en un momento, de su relación, busque el sexo que Jude no le da, en otras personas. Es decir, anda con Jude porque lo ama y es el amor de su vida, y con estas otras personas solo es descargue físico. Para mí, equivale a ser infiel y me destruyó el personaje. Sentí que Yanagihara le decía al lector que lo más importante en una relación es el sexo y sin él, las parejas no funcionan. Fue un mensaje sorpresivo porque fundió el sexo con el concepto del amor y los hizo uno solo. Lo peor es que Jude sabía lo que Willem hacía y se odiaba por no poder darle lo que quería. Así que, en cierta manera, la autora validó los miedos de Jude y lo orilló a normalizar que su novio le fuera infiel porque él no podía darle lo que quería.

Aparte de este tema, hubo otra escena con Willem que me dejó con el cerebro dando vueltas. Aquí, Willem se da cuenta de que Jude sigue hiriéndose. Esto sucede tras tener una pelea enorme por el tema del sexo. Entonces, su acercamiento es agresivo. Jude esconde lo que utiliza para lastimarse, a lo que un Willem frenético y agresivo comienza a desvestirlo a la fuerza para probar que, en efecto, se hirió. Luego, le tira el objeto a la cara y le grita que si se quiere morir, pues que lo haga porque al parecer ese deseo es más importante que su novio. En esta escena, no supe como reaccionar. Estoy consciente de que la reacción de Willem fue errónea y una cosa que me asustó mucho es que durante el forcejeo para desvestirlo y ver las marcas, Willem pensó que cualquiera que entrara pensaría que intentaba abusar de Jude y tuvo que recordarse que no era así. Sentí que ese pensamiento fue demasiado de oscuro para lo que sucedió y con lo que sabía de Jude. 

Asimismo, también entendí que sus acciones venían de la desesperación de saber que la persona que ama está rota y que por más que lo intenta, no puede salvarlo. De hecho, aquí me acuerdo de lo que la mamá de Nick, de "Heartstopper", le dice cuando este se frustra por no poder hacer nada para ayudar a Charlie con su problema. Ella le menciona que sabe que ama a Charlie y que quiere salvarlo, pero que Charlie necesita ayuda de un profesional y no de su novio. Ahí es cuando suelta esta poderosa frase, "el amor no cura una enfermedad mental". La mamá de Nick tiene razón, el amor no sana una enfermedad mental, pero si podemos estar ahí apoyando a la persona y no dejándola sola en los momentos difíciles. Siento que es algo que todos los que querían a Jude debían internalizar, pero nunca lo hicieron. Aunque Yanagihara no quiera que psicoanalicemos a Jude, este claramente tenía un cuadro de depresión, ansiedad, secuelas de abuso no tratadas, baja autoestima, entre otras más. Él no era estable mentalmente, así que nunca debieron considerarlo como alguien capaz de tomar la decisión correcta para su bienestar. No obstante, sus padres adoptivos, su doctor, sus amigos y su novio consideraron prudente respetar sus límites, aunque eso lo estuviera matando.

"Tan Poca Vida" es un libro que no me darían las palabras para discutirlo en su totalidad. Es más, se me quedaron temas por discutir, pero la realidad es que estaría presentando una tesis, si no me detengo. Esta novela trata muchos temas, algunos no tan bien, y lo cuestionable es que la escritora piensa de la manera en que escribe. La verdad es que mis emociones estaban, todo el tiempo, fluctuando entre el enojo, la tristeza y la impotencia. En la historia de Caleb estoy segura de que se me subió la presión. Sin embargo, hubo personajes que salvé y me gustaron como Julia y Harold, los padres adoptivos de Jude. Ellos le dieron un hogar y una familia cuando no pensó tenerlos, y nunca lo abandonaron a pesar de todos los intentos de Jude por sabotear esa relación. Una de las escenas que me dejó rota fue cuando Harold intentaba convencerse de que tomó una buena decisión al hacer que Jude le prometiera no quitarse la vida. Leer su dilema entre las ganas de que Jude siguiera con vida, pero, a la vez, tener que presenciar como estaba muerto en vida, me dejó rota. Y si, Yanagihara, siempre me quedará la duda del "y si hubiera". Si Jude hubiese hablado con Ana, ¿hubiese sido más feliz? Si Jude hubiese ido a terapia, ¿el final hubiese sido distinto? Si las personas a su alrededor no le hubiesen hecho caso y luchado más por él, ¿las cosas hubiesen cambiado? Nunca lo sabremos, pero creo que eso también nos enseña que cada decisión tiene una consecuencia, a largo o corto plazo, y no tenemos un botón para viajar en el tiempo y volverlo a intentar.

¡Hasta aquí la reseña de hoy! Espero que les haya gustado y, si ya lo leyeron, no duden en dejar su opinión en la caja de comentarios. ¡Nos leemos pronto! 

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